La Financiación del Terrorismo. Algunas Cuestiones de Interés

El terrorismo continúa representando una amenaza importante, que requiere el refuerzo de la lucha antiterrorista, tanto en ámbitos físicos como virtuales y financieros. El terrorismo yihadista constituye una de las principales amenazas para la seguridad no solo en España, como se puso de manifiesto tras los atentados de agosto de 2017 en Barcelona y Cambrils, sino en todo el mundo. La evolución de la situación en Siria e Irak definirá los nuevos modelos de actuación de Al Qaeda y del DAESH. Tras la pérdida por parte del DAESH de gran parte del territorio que ocupaba, en adelante puede centrarse en cometer atentados terroristas en países fuera de su zona de influencia, en mantener una ficción de Califato virtual y reclutar y radicalizar a través de Internet. La detección de sus relaciones con seguidores en Europa o del envío de terroristas para la ejecución de atentados serán un reto de primera magnitud, así como de su financiación.

Los atentados de Barcelona y Cambrils dejaron patente el riesgo que supone la conformación de células operativas en territorio español dispuestas a cometer acciones en nombre de sus organizaciones de referencia, así como su modo de financiarse. El carácter endógeno de una parte de la amenaza terrorista obliga a reforzar los esfuerzos de detección de células terroristas conformadas en el país, integrando información y actividades de Inteligencia de los diferentes actores implicados.

La lucha contra la radicalización violenta requiere la suma de esfuerzos diversos, tanto en organismos de la Administración, como en iniciativas internacionales como la Internet Referal Unit (IRU) de la Oficina Europea de Policía (EUROPOL), el diálogo de la UE con los suministradores de servicios de Internet y el nuevo Foro global contra el terrorismo (GCTF en sus siglas en inglés) asi como con la sociedad civil como cortafuegos.

Una medida efectiva para detener a los terroristas es cortar sus fuentes de ingresos e interrumpir su logística. El rastreo en las transacciones financieras y organizaciones benéficas sospechosas y también investiguen el tráfico de petróleo, tabaco, oro, piedras preciosas y obras de arte. Así como el refuerzo de las normas sobre plataformas de divisas virtuales y tarjetas anónimas de prepago.

Riesgos de financiación del terrorismo

La evolución de las tendencias en las finanzas internacionales, como los mapas de bits, la codificación SWIFT, las criptodivisas y sus mecanismos reguladores correspondientes; que la lucha contra la financiación del terrorismo a escala mundial debe incluir normas mundiales de transparencia en relación con los propietarios reales finales de empresas, fideicomisos y otras estructuras similares, para arrojar luz sobre la opacidad financiera que facilita el blanqueo del producto de actividades delictivas y la financiación de organizaciones y agentes terroristas.

Algunas organizaciones internacionales sin ánimo de lucro, organizaciones benéficas, otras fundaciones, redes y donantes privados, que tienen o declaran tener objetivos sociales o culturales, conforman la base de las capacidades financieras del EIIL/Dáesh, Al Qaeda y otras organizaciones yihadistas y actúan como tapadera de prácticas abusivas; que la vigilancia y la recopilación de información sobre dichas organizaciones, sus financiadores, sus actividades y sus relaciones con agentes presentes en la UE —a menudo amplias— son, por consiguiente, esenciales; que su apoyo a la expansión de la radicalización yihadista en África, Oriente Próximo, Asia y Europa debe ser bloqueado.

Una de las  redes de captación de fondos de Al Qaeda se basa en donaciones a organizaciones benéficas y ONG, que se comunican con los donantes mediante redes sociales y foros en línea; que también se han utilizado cuentas para pedir a sus simpatizantes donaciones para la causa yihadista; que, en los últimos años, las organizaciones terroristas han desarrollado varias aplicaciones para teléfonos inteligentes cuyo objetivo es maximizar el alcance y fomentar las donaciones de sus simpatizantes, la mayoría de ellos ubicados en países del Golfo.

Algunos microestados y los Estados con un historial mediocre en lo que se refiere al Estado de Derecho son particularmente vulnerables y corren el riesgo de convertirse en puntos críticos para la financiación del terrorismo;

Ciertas fuentes de información sugieren que algunas instituciones y personas del Golfo están proporcionando apoyo financiero y logístico al EIIL/Dáesh, Al Qaeda y otros grupos radicales; que, sin esta financiación muchos de estos grupos terroristas no serían autosuficientes.

EIIL/Dáesh y Al Qaeda han pasado a ser financieramente autosuficientes; que el EIIL/Dáesh y Al Qaeda están intentando canalizar su dinero a Siria e Irak mediante exportaciones de petróleo e inversiones en empresas, en particular a través de «mulas» y servicios de mensajería profesionales, transferencias de fondos ilegales y servicios financieros y profesionales.

EIIL/Dáesh y Al Qaeda blanquean el producto de sus actividades delictivas comprando empresas y activos de todo tipo; que el EIIL/Dáesh y Al Qaeda también blanquean las ganancias obtenidas mediante la venta de antigüedades robadas y objetos y obras de arte de contrabando en el extranjero, incluso en mercados de los Estados miembros; que el comercio ilícito de mercancías, armas de fuego, petróleo, estupefacientes, tabaco y objetos culturales, entre otras cosas, así como la trata de seres humanos, la esclavitud, la explotación infantil, el chantaje y la extorsión, se han convertido en formas lucrativas de obtención de financiación por parte de grupos terroristas; que la creciente relación entre la delincuencia organizada y los grupos terroristas constituye una amenaza cada vez mayor en materia de seguridad para la Unión; que estas fuentes podrían permitir al EIIL/Dáesh y a Al Qaeda seguir financiando futuros actos delictivos tras su hundimiento territorial en Siria e Irak.

Como conclusión, deberíamos tener como máxima prioridad, la interrupción de las fuentes de financiación de las redes terroristas, dado que constituye una herramienta eficaz para reducir la capacidad de estas redes; es fundamental desarrollar estrategias preventivas basadas en el intercambio de mejores prácticas y de información sospechosa y pertinente entre los servicios de inteligencia para luchar contra la financiación del terrorismo.

Un sistema de control y autorización para garantizar que los lugares de culto y enseñanza, las instituciones, los centros, las organizaciones caritativas, las asociaciones culturales y las entidades similares de las que se sospeche fundadamente que tienen vínculos con grupos terroristas detallen el origen y el reparto de los fondos que reciben tanto del exterior como del interior, de modo que se evite la distribución dolosa o negligente de dinero con fines terroristas.

Además , en mayor medida se regulen los sistemas tradicionales de transferencia de dinero (como el hawala o el fei ch’ien chino) o los sistemas informales de envío de fondos, en particular mediante el procedimiento en curso para la adopción de un Reglamento relativo a los controles de la entrada o salida de efectivo , de modo que los actores que realizan las transacciones estén obligados a declarar a las autoridades competentes toda transacción significativa que se realice por estos sistemas y que se ponga de relieve, a través de la comunicación con los grupos afectados por estas medidas, que el objetivo no es la persecución de las transferencias tradicionales informales de dinero, sino la represión de los flujos relacionados con el crimen organizado, el terrorismo o los beneficios industriales o comerciales obtenidos con dinero negro.

Y sin lugar a dudas, potenciar la ley 10/2010 de 28 de abril de prevención del blanqueo de capitales y de la financiación del  terrorismo, por parte de los órganos de supervisión y control, tanto de la secretaria de la comisión ,como del tesoro y por supuesto del SEPBLAC, ya que esta ley se encuentra cuasi olvidada, por parte del estado, ya que si no fuera así, estaría potenciada a máximos ,con inspecciones masivas, ya que los sujetos obligados no la cumplen en un porcentaje muy elevado, sobre todo los S.O. no financieros, siendo un auténtico coladero, que cuando llega a la entidad financiera, ya es demasiado tarde, el dinero ilícito ya esta blanqueado.