Algunas Formas de Financiar el Terrorismo

 

ALGUNAS FORMAS DE  FINANCIAR EL TERRORISMO

 

Los grupos terroristas utilizan los mismos instrumentos que los blanqueadores de dinero procedente de actividades delictivas comunes para camuflar y mover sus fondos. Estos grupos suelen utilizar entidades sin ánimo de lucro para mezclar y desplazar el dinero que recaudan sin levantar sospechas.

También es corriente la utilización de sociedades pantalla, esto es, empresas comerciales con propósitos aparentemente legítimos, que son utilizadas parar mezclar ingresos lícitos con ganancias ilegítimas. Estas compañías pantalla están radicadas frecuentemente en centros financieros extraterritoriales (offshore) que facilitan el anonimato y consecuentemente protegen al propietario efectivo de la acción de la justicia. Además, estas sociedades pantalla no sólo mezclan ingresos procedentes de actividades delictivas y no delictivas, sino que también combinan las ayudas procedentes de donantes intencionados con las que proceden de aquellos que no conocen el destino final de sus aportaciones.

En muchos casos, las organizaciones delictivas y los grupos terroristas emplean a los mismos profesionales (contables y abogados) para transferir sus fondos de un lugar a otro. Tanto unos como otros utilizan mecanismos bien definidos dentro del sistema financiero formal, como los bancos, principalmente por sus conexiones internacionales.

Los narcotraficantes y los grupos terroristas han explotado los sistemas bancarios escasamente regulados y sus inherentes impedimentos para evitar la actuación de la justicia a través de la cooperación internacional, realizando transferencias y abriendo cuentas que no requieren la identificación de su propietario.

Además del sistema financiero formal, los terroristas y los traficantes utilizan igualmente métodos informales para transferir sus fondos. Un método común es el contrabando de dinero, gemas o metales preciosos a través de las fronteras. Los cambistas desempeñan un importante papel en la transferencia de fondos, especialmente en aquellos países con fuertes controles sobre el tipo de cambio de su moneda y en los que el dinero en efectivo es la forma tradicionalmente aceptada de liquidación de las cuentas comerciales.

Estos sistemas son utilizados comúnmente por un gran número de inmigrantes para enviar dinero a sus familiares en sus países de origen. Los terroristas se han aprovechado de la debilidad y la falta de supervisión de estos sistemas para transferir sus fondos. Estos sistemas alternativos de envío de dinero, como el “hawala”, están basados en estrechos lazos de confianza y son utilizados para transferir fondos y abrir cuentas con un escaso o nulo registro documental. Este sistema predomina en amplias regiones de Asia y Oriente Medio, así como dentro de las comunidades de inmigrantes.

El blanqueo de dinero basado en el comercio ha sido utilizado tradicionalmente por grupos del crimen organizado y cada vez se utiliza más por los grupos terroristas para financiar sus actividades. Este método consiste en el uso de mercaderías, facturación falsa y otras formas de manipulación comercial, con objeto de transferir fondos. Dentro de este sistema están el mercado negro del cambio del peso, en el hemisferio occidental, el uso del oro, en Oriente Medio y el uso de piedras preciosas en África.

Algunos grupos terroristas también utilizan los bancos islámicos para transferir sus fondos. Estos bancos funcionan dentro de la ley islámica, la cual prohíbe el pago de intereses. Han proliferado en Asia, África y Oriente Medio desde mediados de la década de los 70. Algunas de las principales instituciones financieras islámicas actúan como firmas de inversión en Europa y otros países. Muchos de estos bancos no están sometidos a la regulación y control contra el blanqueo de capitales, impuestos al resto de la banca comercial, ni están sujetos a supervisión por parte de los organismos reguladores.

Aunque estos bancos pueden cumplir voluntariamente con las regulaciones bancarias, en particular con las guías contra el blanqueo de capitales, no existe ningún mecanismo de control que garantice tal cumplimiento o la implementación de políticas contra el blanqueo actualizadas.

 

Fuente: UGR